En 1886, bajo la intendencia de Manuel
Gianello, se planifica construir un reloj
publico tan necesario para la epoca ya
que Nogoyá poseía ferrocarril. Mediante conformación de comisión de damas se decide aportar fondos con el fin de adquirir uno, para lo cual el municipio de Nogoyá destinó 300 pesos.
En primera instancia, se había evaluado colocar el aparato sobre las torres de la iglesia de la ciudad, pero estas no eran seguras debido a la altura, considerando que por aquel tiempo el templo no poseía las torres actuales.

Finales del siglo XIX, la municipalidad,
ubicada en otra parte de la ciudad, le
compra a Isidro Aquino, el terreno en
donde actualmente está emplazado el
palacio municipal, para levantar sobre él la torre que sostuviera el reloj. La firma constructora victoriense «Guillino’, fue la encargada de realizar la infraestructura.
Una vez que el señor Ghiggino,
constructor de dicha empresa, aprobó los planos para edificar una torre que
permitiera la visualización del aparato,
construcción anhelada por los
nogoyaenses, otro constructor de la firma, Luis Galli, decide dar inicio a la obra.
Luego de un periodo extenuación, en
1897 se colocó el reloj, traído de Suiza,
con un valor de 2700 pesos.
Cómo funciona en la actualidad?
En la actualidad, el personal municipal
debe darle cuerda y mantenerlo con el fin de que continúe en la función. Cada breve tiempo se debe realizar intervención y mantenimiento con el fin de regular las cuerdas que pueden verses alteradas por las inclemencias del tiempo.

Por dónde se accede?
En el ingreso al recinto del Concejo
Deliberante, del lado derecho se
encuentra una puerta semi sellada. Allí
puede hallarse a una escalera espiral que funciona como ruta de ese devenir
histórico, que enlaza todos los pasajes de la torre como sistema de conexión,
uniendo los espacios y las articulaciones interiores con la campana exterior, que posee la inscripción de «Municipalidad de
Negoya, 1896, Jose Raffo Buenos Aires» y da anuncio de la hora a los transeúntes.

Fuente: «Nogoyá en el historial de Entre
Ríos», de Juan Bautista Ghiano.
Fotos: Coordinación de Cultura y Turismo Municipal.